lunes, 20 de septiembre de 2010

De campañas pro estrellas y juicios civiles o criminales


La pasada jornada de fútbol (bueno no, todavía queda el maravilloso partido del lunes) dejó claro el debate de la semana: ¿Se debe proteger a los jugadores estrellas, tal y como han sugerido alguna vez Guardiola o Mourinho?

En primer lugar, la entrada de Ujfalusi a Messi fue desproporcionada en formas (directo al tobillo) y en fondo (ya eran los minutos de descuento del partido). El árbitro del partido obró en consecuencia al reglamento y sacó la roja directa para expulsar al jugador (y no la segunda amarilla, puesto que el checo ya había sido amonestado anteriormente). El argentino se retiró del campo en camilla y las primeras observaciones le dan un período de baja de 15-20 días. Ahora la duración de la sanción al defensa rojiblanco estará en manos del Comité de Competición.

En la rueda de prensa post-partido, el entrenador del FC Barcelona, Josep Guardiola, se mostró más tenso de lo habitual con la prensa. La razón, quizás, estuviera en el famoso "indablog" en el que el director del diario Marca, Eduardo Inda, sugirió antes de un clásico que a la gran amenaza azulgrana, Messi, se le debía parar "por lo civil o por lo criminal".

Igual tras ver las impactantes imágenes de la entrada y sus inmediatas consecuencias, Eduardo Inda se diera cuenta del error de sus palabras o la mejor esbozó una sonrisa pícara como el más estúpido ultra que se alegra de las desgracias del rival. Lo cierto es que esta misma mañana en Radio Marca Inda soltó una frase que me hace pensar más en lo segundo que en lo primero: "Guardiola incita a la violencia con su rueda de prensa de ayer".

En mi opinión, aquellos que ahora alzan la voz pidiendo protección para Messi o para Cristiano Ronaldo la semana pasada se equivocan. No se puede orquestar una empresa de tal calibre. Las patadas duras y las lesiones existen desde siempre. Y que los jugones reciban más es consecuencia lógica de su posición. Los medios deportivos juegan al sensacionalismo con este tema. La semana pasada, cuando el Kun recibió una entrada de Gurpegui y también se retiró lesionado, los medios saltaron. Pero Agüero estuvo disponible para esta jornada y Muniain, que también se lesionó en ese encuentro, no. ¿Alguna mención sobre la joven promesa del Athletic?

La manera de proteger a los jugadores ya existe. Son las tarjetas amarillas y rojas, además de la posible intervención posterior del Comité de Competición. La entrada de Ujfalusi fue sancionada, pero si por algún casual al árbitro se le hubiera escapado tal agresión, un medio deportivo serio podría mencionar la falta de homogeneización en los criterios arbitrales o el uso de la tecnología en el fútbol, por ejemplo.

Pero no, los medios prefieren el debate de taberna, donde no haya cabida a argumentos serios y razonados, no vaya a ser que se descubra que son unos meros hinchas con carné de periodista. Aquí, el que más grita es el que gana.

P.D.: No podía dejar de citar al gran Javier Ares cuando se ha pronunciado en twitter sobre el tema:
"Me indigna que sólo nos preocupen las lesiones de los "intocables". ¿Por qué los demás tiene que ser hijos de un dios menor? Los "intocables" tienen la vida resuelta, pero hay muchos profesionales que se están ganando el pan de verdad. Y esas lesiones (que en ocasiones les retiran) son las verdaderamente grandes. El periodismo puede resultar repugnante porque tiene que vender... pero ¿aquí también?".

sábado, 18 de septiembre de 2010

Cuando ganar te convertía en un héroe nacional

El reciente triunfo de Rafa Nadal en el Abierto de Estados Unidos de tenis ha vuelto a poner de relieve el buen momento de forma del deporte español. Por fortuna, llevamos unos años en los que no pasa un mes sin que no se destaque un triunfo relevante a nivel internacional, pero no fue hace mucho cuando podíamos contar con los dedos de la mano los nombres de los primeros que llevaron el deporte español a lo más alto.

Los triunfos de Nadal, Contador, Lorenzo o Gasol, entre muchos otros, no serían posibles sin la contribución que hicieron ciertas personas hace ya unos años. En una época alejada del glamour que rodea al deporte de hoy en día, la estela kde los triunfos pasados de estos pioneros inspiró los éxitos que inundan las portadas de ahora.

Posiblemente las victorias de Rafa Nadal no hubieran llegado si no llega a ser por las aventuras que decidió vivir un madrileño en los años 60. Hasta la aparición de Manolo Santana el tenis era un deporte para las élites, sólo las clases altas lo practicaban. Santana, nacido en el seno de una familia humilde, entró al deporte de la raqueta como recogepelotas en el club de tenis Velázquez de Madrid y pudo empezar a disputar partidos gracias a la ayuda de un socio.

El madrileño llegó a ser número uno del mundo en 1966 y en su palmarés figuran tres de los cuatro Grand Slams: dos Roland Garros, un US Open y un Wimbledon. Nunca participó en el Open de Australia.

Contador, Induraín, Perico Delgado, Satre, Pereiro, y Luis Ocaña tuvieron el ejemplo de "el Águila de Toledo", Federico Martín Bahamontes, que fue el primer español en ganar el Tour de Francia. Fue en el año 1959 y se impuso a Anglade y a la leyenda Anquetil. Genio y figura tanto dentro como fuera de las rondas, protagonizó una de las anécdotas más divertidas de la carrera gala.

En la edición de 1954, durante la subida a la Romeyére, Bahamontes, que había dejado atrás a sus acompañantes de escapada con varios radios rotos en su rueda trasera, se vio obligado a esperar el coche de apoyo en la cima, ya que el descenso le era imposible en esas condiciones. En ese momento, para matar el tiempo, se acercó hasta un puesto de helados, pidió dos bolas y se sentó a esperar a sus rivales y coche de apoyo. Curiosamente, fue en ese mismo puerto donde dio la puntilla a su victoria en el Tour de 1959.

La presencia de tantos campos de golf en España en la actualidad, más allá de intereses urbanísticos, tiene su origen en lo que hizo un español allá por los años 80. Severiano Ballesteros fue el encargado abrir la puerta del golf a nuestro país de la mejor manera posible. De entre todo su enorme palmarés destacan sus dos triunfos en el Masters de Augusta (1980, 1983) y otros tres en el Open Británico (1979, 1988, 1989). Es considerado como una leyenda en el mundo anglosajón. Tal es su relevancia, que las tristes noticias sobre su enfermedad llegaron a ocupar las portadas de los principales diarios de Reino Unido y Estados Unidos.

Otro nombre a relacionar con el éxito de otro deporte, en esta ocasión el motociclismo, es Ángel Nieto. En esta ocasión, el corredor nacido en Zamora pero criado en el popular barrio madrileño de Vallecas hizo historia en el motociclismo. Sus "12+1" títulos mundiales en sus quince años subido a una moto oficial son ya una cifra marcada en la memoria.

A pesar de no ser un nombre destacado en la memoria colectiva, la sola mención de Pedro Ferrándiz evoca baloncesto. Al alicantino se le debe el desarrollo del baloncesto en España. Su aportación no estuvo dentro de las canchas, sino fuera de ellas, ya que desarrolló su carrera como entrenador. Es uno de los preparadores más laureados del mundo tras ganar 12 ligas, 11 Copas de España y 4 Copas de Europa y forma parte del Hall of Fame de la NBA y de la FIBA.

Cierto es que los triunfos abundan desde 2006, pero entre medias no nos podemos olvidar de lo que lograron Induraín, Carlos Sainz o Arancha Sánchez-Vicario, entre otros, ni del domino español en otros deportes minoritarios, como en el trial o el fútbol sala. Sin embargo, la labor de estos pioneros señaló el camino que los Juegos de Barcelona se encargaron de mostrar a las siguientes generaciones y cuyos éxitos observamos ahora.

Copia del texto publicado por el autor en elimparcial.es